Cultura
Premio Nobel de Literatura 2005

 Harold Pinter: dramaturgo, novelista y activista por la paz
La Academia Sueca otorgó el Premio Nobel de Literatura al dramaturgo británico Harold Pinter de 75 años de edad, de quien destacó ser el “máximo exponente del teatro dramático inglés de la segunda mitad del siglo XX”.
La Academia dijo además que su obra dramática “revela el precipicio oculto bajo la cháchara cotidiana y fuerza la entrada a los cuartos cerrados de la opresión”. Pero el dramaturgo, que nació en un barrio trabajador del este de Londres, ha dejado también su marca indeleble fuera de las páginas de la literatura por sus críticas feroces a las políticas belicistas de George W. Bush y Tony Blair, a quienes ha calificado de “criminales de guerra”.
Perteneciente, junto con Tom Stoppard, a la generación de los “jóvenes airados” británicos (Angry young men) que irrumpió a finales de los '50 y en los años 60 en el teatro británico, Pinter es un hombre secreto y apartado, que no da entrevistas y a quien rara vez se le ve en público. Sin embargo, en la mayor manifestación jamás celebrada en la historia, que reunió a un millón y medio de personas en Londres en febrero del 2003, tomó la palabra para denunciar la guerra en Irak.
Estados Unidos es un país “dirigido por una pandilla de delincuentes”, afirmó en esa ocasión, vaticinando que una “invasión ilegal” del país árabe dejaría decenas de miles de muertos y que los abusos de los derechos humanos serían inconmensurables.
El compromiso de Pinter con los derechos humanos es tan fuerte que el escritor anunció hace unos meses que había decidido abandonar el teatro para consagrarse, a tiempo completo, a la lucha por los derechos humanos y la denuncia de la guerra. El crítico teatral Michael Billington, quien escribió una biografía del dramaturgo, afirmó: “Pinter puede vanagloriarse de haber sido un fastidio permanente, impugnando las verdades aceptadas, tanto en la vida como en el arte. En realidad, ambos mundos se cruzan”.

Pinter y su esposa, Antonia Fraser
Foto: AFP

Hijo de un sastre de origen judío, la infancia y adolescencia de Pinter estuvieron marcadas por la guerra. Tenía nueve años cuando estalló la Segunda Guerra Mundial y el niño fue evacuado, regresando a Londres cuando tenía 14 años. Su odio a la guerra lo llevó a declararse objetor de conciencia, pese a que podría haber ido a la cárcel.
En 1949 fue multado por un juez por haber rehusado cumplir su servicio militar. “Pude haber ido a la cárcel - fui al tribunal llevando mi cepillo de dientes - pero el juez se compadeció, así que sólo me multó con 30 libras. Quizá voy a volver a ser llamado para la próxima guerra, pero no voy a ir” , escribió Pinter. También ha contado que el golpe de Estado que en 1973 derrocó a Salvador Allende en Chile hizo crecer su indignación contra los abusos de los derechos humanos y las políticas de Estados Unidos.
Entre sus obras destacan El Dormitorio, con la que debutó, y Fiesta de cumpleaños, ambas de 1957, que fue en un comienzo un fracaso pero luego se convirtió en una de sus obras más representadas en el mundo entero, así como El portero (1959), La colección (1962), El amante (1963) y Regreso a casa (1965). En la década del '90 publicó Luz de Luna (1994), Cenizas sobre Cenizas (1996) y Celebración (1999). Escribió además numerosos guiones para el cine, entre ellos El sirviente y El mensajero, dirigidos por el fallecido director Joseph Losey, y una novela, Los enanos.
Durante 24 años estuvo casado con la actriz Vivien Merchant, de la que se divorció. En 1980 se casó con la escritora e historiadora Lady Antonia Fraser. En febrero de 2002 reveló que estaba siguiendo un tratamiento contra el cáncer.
(AP/ AFP/EFE).

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